Por Diaz Francisco

La vida después del fútbol no suele ser nada fácil, aún más si no se logra tener un éxito continuo con el correr de los años. Ya desde lo rutinario es un cambio rotundo, pero lo que más se 'desgasta' es lo económico. Son cientos los jugadores que tocaron el cielo con las manos, pero rápidamente se hundieron en malos negocios o inversiones fallidas.
Incluso, hasta propios futbolistas del Real Madrid han sido víctimas de la ruina. Uno de los casos más reconocidos en el último tiempo estuvo vinculado a una leyenda del madridismo, capaz de conformar un frente de ataque brillante en los Galácticos. Pero una vez colgado los botines, pasó de ser galáctico a pobre en cuestión de años.
A Raúl, sus 323 goles en el Madrid no le bastaron para salvarse de la ruina. Su legado dentro de los terrenos de juego no es el mismo que el que forjó fuera, siendo un fracaso en el mundo de lo negocios. Su peor inversión se dio en 2008, cuando depositó todos sus ahorros -cerca de 8 millones de euros- en un proyecto de energías renovables en Cádiz.
Sin el asesoramiento correspondiente, el segundo máximo goleador en la historia del Madrid cayó en bancarrota. Su currículum como empresario no pudo haber ido peor. Y es que, después de fracasar en el proyecto, la compañía Aurantia, tal y como informó El Mundo en su momento, le reclamó una deuda de 7.17 millones de euros sin intereses por delitos societarios.

13/12/2024

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